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Libre competencia… ¡MIS COJONES! (por Mr. Soletilla)

24_martes-5-mayo-2015

     Lo que nos contaron de la libre competencia ha resultado ser una milonga, lo mires como lo mires. El resultado de este sistema de lucha de precios no ha hecho más que precarizar los empleos, desindustrializar los países, bajar la calidad de los productos y cargarse el medio ambiente.

     La primera idea que nos vendieron es que la competencia entre las empresas haría que mejorara la calidad de los productos o servicios y que los precios serían mucho más ajustados gracias a que no habría monopolios. Es mentira. Para bajar los precios hay que reducir gastos, y normalmente el mayor gasto de cualquier empresa es el salario de sus trabajadores, y eso es lo que hacen, precarizar los salarios y los entornos laborales todo lo posible, todo lo que permita la ley, y cuando la ley no permite bajar más los salarios o ahorrar en costes echan el cierre y se llevan la empresa a un país cuya legislación lo permita.

     Por otra parte, cuando la tecnología permite que lo que antes hacía un humano ahora lo haga una máquina, el empresario no dudará ni un segundo en elegir a un ente que ni enferma, ni se queja, ni le pide mejoras laborales. Estamos en un punto tan extraño de civilización que una buena noticia como que una tarea tediosa, peligrosa o pesada la haga una máquina resulta ser una mala noticia.

     La falsedad de la libre competencia va más allá. Los peces grandes se comen a los pequeños, cuyos negocios van cerrando o son absorbidos por empresas más fuertes, y así sucesivamente hasta que la libre competencia se convierte en un monopolio en el que una gran empresa se ha comido a todas las demás, o en un oligopolio en el que menos de 5 empresas abarcan todo el mercado, y no hace falta decir que cuando tan pocos empresarios controlan un mercado no tienen más que hacer unas llamaditas para acordar precios. A día de hoy prácticamente todos los negocios pertenecen a grupos empresariales, hasta las tiendecitas más pequeñas.

     ¿Cuál es la manera de evitar esta situación? Pues legislando, por supuesto. Pero aquí es cuando los capitalistas liberales que se benefician de esta situación y los políticos que los representan criminalizan el control del mercado por parte del Estado. La libertad según ellos es comprar lo que quieras al menor precio, una y otra vez, cada vez más y más cantidad, pero nunca hablan de las consecuencias de esta actividad que está llevando a la humanidad al precipicio. Llaman despectivamente “papá Estado” a quienes democráticamente elegidos como nuestros representantes tienen que velar para que no se cometan abusos, gracias a su poder han conseguido infectar las instituciones con personas indignas que siguen este juego suicida, gastan dinero en ensalzarlos para que ganen elecciones y en criminalizar a quien defiende más cordura con la manera que tenemos de gestionar los recursos, y lo peor de todo es que muchos ciudadanos pobres compran sus argumentos y participan en la destrucción de su propia sociedad y de su propio planeta.

     La libertad debe ser poder elegir torturar y extinguir tu especie.

Mr Soletilla

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