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¡NO PASA NÁ! (Por Mr. Soletilla)

CHUTO

     Así es, no pasa absolutamente nada, lo único que ha pasado es que se han perdido los complejos.

     Estamos los mismos que estábamos, un bloque de izquierdas y otro bloque de derechas que necesita de nacionalistas y/o independentistas para gobernar, a no ser que las derechas y las izquierdas se lancen a una gran coalición suicida. Igual que siempre.

     ¿Qué ha pasado entonces? Muy sencillo. Desde siempre el Partido Popular ha aglutinado a toda la derecha, desde moderada hasta al fascismo más recalcitrante. Entonces surgió Ciudadanos, teóricamente de centro, pero nada de eso. Venían de presentarse a las europeas con España 2000, fascismo puro. Ciudadanos nos presentaba un discurso muy duro con los independentistas y tibieza con las leyes de memoria histórica, violencia machista y derechos LGTBI, de modo que los más fascistas del Partido Popular salieron zumbando hacia Ciudadanos para sentirse mejor representados.

     Más adelante surge VOX, sin tibieza ninguna. Caña a tope a los catalanes y negación de las citadas leyes. Añade el cuñadismo de bar con frases típicas de esas que empiezan con: “lo que había que hacer es…” o terminan en “…como Dios manda” y todo el fascismo unicejo ha salido disparado a votarles.

     La izquierda (meto al PSOE como el que mete pulpo como animal de compañía en el Scatergories), como siempre, a su rollo. Fragmentando los partidos en otros partiditos más pequeños porque, como sabemos, los buenos izquierdistas necesitamos ser puristas y exclusivos, somos como los hipsters, todos con una base común, pero con la necesidad de llevar un accesorio distinto que nos haga sentir especiales, una pulserita, la barba un poco teñidita, un moñete más alto…

     Pero al final, no ha pasado nada. Seguimos con un grueso de votantes que votan por tradición y por simbología, unos medios de comunicación, al servicio del poder, que aprovechan el analfabetismo político de la población para darles el mando a los poderosos de siempre, un país en manos de prebostes económicos gestados durante la dictadura franquista, una monarquía parasitaria y mucha gente discutiendo de un montón de moñadas mientras nos siguen robando.

     Cuando la gente entienda que la política, más que definir quiénes somos, es saber qué vamos a hacer con los dineros de todos, me avisáis.

Mr Soletilla